Varias causas xudiciais abertas e centos de imputados e testigos chamados a declarar. Esa é a realidade desde hai anos na cidade de Lugo. En todas elas un denominador común: políticos e empresarios baixo sospeita de supostos delitos de corrupción. Na convicción de loitar contra o silencio, contra a omertá declarada ao respecto por algúns partidos, Esquerda Unida alza a voz para loitar contra esa lacra social que é a corrupción.

domingo, 30 de octubre de 2011

operación campeón

INVESTIGAN SI DORRIBO USÓ LA FLOTA GALLEGA PARA ESTAFAR A LABORATORIOS DE FARMACIA

30/10/2011 - El Progreso

La investigación sobre la operación Campeón va de sorpresa en sorpresa a medida que se va desentrañando el entramado que el principal imputado de momento, Jorge Dorribo, había montado para mantener la imagen ficticia de empresario de éxito. Según pudo saber este diario, se habrían encontrado pruebas de que Dorribo utilizó el nombre de buena parte de la flota pesquera gallega, además de empresas de Lugo, concellos, mutuas y ONGs para conseguir medicamentos de grandes laboratorios farmacéuticos, a base de albaranes y facturas falsas.

Todo este entramado ya fue además motivo de una demanda interpuesta contra Nupel en octubre de 2010 en Badalona por parte del principal laboratorio afectado, con el que llegó a acumular una deuda cercana a los dos millones de euros. Este extremo fue confirmado a El Progreso por el propio laboratorio, que aún tiene pendiente de cobrar 746.000 euros, como queda reflejado en el informe concursal de Nupel que obra en poder del juzgado.

La fórmula ideada por Dorribo era, cuando menos, ingeniosa. El empresario lucense llegó a un acuerdo con dicho laboratorio para vender medicamentos que este distribuía en exclusiva. Para ello, presentó una lista de supuestos clientes suyos, que fue aprobada por el laboratorio. Esa lista tenía en torno a 1.500 nombres de empresas e instituciones. El grueso de ellas, más de 900, eran armadores, buques y otras firmas de relacionadas con la pesca y la náutica de toda Galicia, incluyendo los puertos lucenses, en especial el de Celeiro. La lista se completaba con los nombres de concellos de toda la comunidad autonóma, diputaciones, instituciones y firmas de Lugo de todos los sectores.

No obstante, el gancho principal eran los barcos de pesca de altura, cuyos botiquines son auténticos muestrarios farmacéuticos. Gracias a ellos, Jorge Dorribo obtuvo en muy poco tiempo del laboratorio de origen medicamentos por valor de cerca de dos millones de euros, justificados en su mayor parte con albaranes de entrega de la mercancía y las facturas correspondientes.

Según parece, todo saltó por los aires cuando el laboratorio quiso reclamar la deuda a Nupel. Puestos a hacer comprobaciones, resultó que la inmensa mayoría de los albaranes y de las facturas eran falsas y además muchas no coincidían con los clientes de la lista inicial que había presentado.

Lo que más llamó la atención de los auditores, por su cuantía, fue el tema de los buques, muchos de los cuales figuraban con domicilio social o pabellón irlandés, francés o británico. A uno de ellos, por ejemplo, se le habían facturado 352.000 euros en medicamentos; resultó ser una empresa irlandesa sin actividad desde hace años y con los barcos desguazados. La lista era interminable y las cuantías variaban desde los 10.000 a los aludidos 352.000. En la mayoría de los casos, las empresas y los barcos sí existían, pero nunca habían tenido relación comercial alguna con Nupel.

Mientras, se supone que Dorribo vendía todos esos medicamentos en otros mercados y utilizando empresas a su nombre, como Medicine Cabinet o Innova Farmacéutica del Norte, ahora también en concurso de acreedores.

Pero es que la venta de medicamentos que dejaba a deber no era la única vía de entrada de dinero para el empresario lucense en este entramado de falsedades. Según el acuerdo al que llegó con el laboratorio, este le pagaba una prima -bien mediante descuentos en las compras, bien mediante deducciones o bien compensándolo con más productos- por cada unidad de medicamentos que Dorribo decía vender. Era para justificar esas ventas para lo que emitía los albaranes supuestamente falsos.

Todo este asunto quedó tapado en su momento tras alcanzarse un acuerdo entre las partes para el pago de las deudas, lo que permitió retirar la demanda civil y evitar la vía penal. Sin embargo, tampoco hizo frente a los pagos pactados y aún mantiene una deuda de 746.000 euros.

FARMACIAS
Para redondear el negocio, además, parece que también metió en la trama a muchos de los titulares de las farmacias que controlaba a través de Tramipharma, cuyo caso también lo investigan los juzgados lucenses.

Según declaró el abogado que representa a seis de ellos, Vicente Tovar, «les hacía comprar más cantidad de medicamentos de la que necesitaban con la excusa de que eran para ONGs, flotas pesqueras o asilos de ancianos». Tovar sospecha que él vendía los fármacos a través de mercados paralelos y eran los farmacéuticos los que cargaban con la deuda a los laboratorios. Según pudo saber este diario, algunos de ellos incluso fueron multados por los departamentos de Sanidad de sus correspondientes autonomías por este asunto.

Llegó a emitir una factura de 352.000 euros a una armadora irlandesa sin actividad y con los barcos desguazados


TESTIMONIOS
«Por escrito no, que tiene mucho poder en Lugo»
Los investigadores se pusieron en su momento en contacto con muchos de los armadores y empresarios que aparecían en los albaranes y facturas emitidos por el entramado empresarial de Jorge Dorribo. La mayoría de ellos no tuvieron mayor problema en confirmar que ni habían recibido ni habían pagado las partidas de medicamentos detalladas.

Sin embargo, otros no lo vieron tan claro. Es el caso de un armador de Burela, que aparecía en el listado con una factura de casi 40.000 euros. Al parecer, sí que confirmó a los investigadores en conversación telefónica que no había tenido relaciones comerciales con Nupel, pero cuando se le pidió que pusiera la respuesta por escrito se negó. «Este señor conoce a mucha gente y tiene mucho poder en Lugo, así que no quiero problemas», fue su respuesta, unos meses antes de que Dorribo fuera detenido y encarcelado.

Puerto de Celeiro
Pese a esto, no faltaron los testimonios, porque el empresario no había sido precisamente cuidadoso a la hora de seleccionar tapaderas. No se conformó sólo con incluir en su listado de forma individual a la mayor parte de los buques que trabajan en Celeiro, sino que añadió a la propia sociedad Puerto de Celeiro, a nombre del cual facturó 63.000 euros en medicamentos. Era, evidentemente, falso.

Funerarias
El descaro de Dorribo era tal que llegó a incluir entre sus supuestos clientes de medicamentos a alguna funeraria de Lugo.

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